Postales y diarios de viaje

2024: retos, cambios, regresos… Año de mi renacer

Un año da para mucho. En él caben revoluciones, guerras y cataclismos. También reencuentros familiares, un retorno al trabajo y hasta una mudanza de país. Caben sueños, logros y frustraciones. Repaso, mes a mes, los principales momentos que 2024 me dejó, tanto a nivel personal como profesional, y acompaño mis palabras con imágenes de grandes fotógrafos (salvo las mías, claro) que capturaron algunos de esos instantes inolvidables de un año que sin duda ha sido muy especial para mí.

Enero: Meses después de haber sufrido un golpe de calor durante la cursa de la Mercè en Barcelona, un accidente que casi no cuento, regresé a mi trabajo como responsable de comunicación en Médicos Sin Fronteras. Aunque durante varias semanas me invadieron algunas dudas e incluso ciertos temores tras un proceso de rehabilitación no exento de dificultades, en el que tuve que volver a aprender a caminar y recuperar poco a poco la sensibilidad y funcionalidad de parte de mi cuerpo, estaba convencido de que debía abrazar, tan pronto como me sintiera capaz, una cierta normalidad y rutina, tanto en el trabajo como en mi vida personal. En enero volví también a hacer deporte. Si bien es cierto que ya no corro con regularidad, sigo dando patadas al balón y divirtiéndome mucho. Eso sí, con un reloj inteligente en mi muñeca que me ayuda a ser consciente de mi condición física.

Foto: Barcelona / Igor G. Barbero

Febrero: Se cumplieron dos años de la guerra en Ucrania, el peor conflicto que hemos visto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Se publicó el último capítulo de un proyecto sobre salud mental titulado «El camino está en mi cabeza» que gestioné con la dupla compuesta por el periodista y amigo Agus Morales y la fotógrafa Nuria López Torres. Esta colaboración entre MSF y Revista 5W incluyó reportajes en profundidad desde México, Mozambique y Ucrania; publicaciones en redes sociales y otros medios de comunicación así como exposiciones fotográficas en el área metropolitana de Barcelona

Foto: Ucrania / Nuria López Torres

Marzo: En Bangui, capital de la República Centroafricana, tuvimos la visita a nuestro proyecto «Tongolo» sobre violencia sexual de la periodista estadounidense Sam Mednick, quien publicó en abril un demoledor artículo. Tanto esta como otras publicaciones en grandes medios de comunicación internacionales llegaron al hilo del informe «Heridas Invisibles» que había visto la luz en octubre de 2023 tras muchos meses de trabajo de campo, análisis de datos y gestiones con múltiples compañeros de MSF. El informe pone énfasis en la emergencia pública en que la violencia sexual se ha convertido en la RCA, un país donde muchas de las y los supervivientes tienen un acceso tardío a atención médica y experimentan muchísimas trabas, más allá del conflicto.

Foto: Bangui – RCA / Igor G. Barbero

Abril: Después de 40 años de sequía y tras varias finales perdidas, mi querido Athletic ganó la Copa del Rey en Sevilla tras un partido de infarto. Allí estuve yo con mi pareja, Luisa, y con César, un amigo de toda la vida, que logró conseguir entradas in extremis. Fue una experiencia única en una capital andaluza invadida por media Bizkaia. El punto álgido de un año histórico para los leones, que también regresaron a Europa.

Fotos: Sevilla – España / Igor G. Barbero


Foto: región de Minova en RDC / Hugh Kinsella Cunningham

Mayo: La situación en esos primeros meses de 2024 se deterioró mucho en la región de los Kivus del este de la República Democrática del Congo. Los rebeldes del M23, apoyados por Ruanda y que combaten a las fuerzas armadas congoleñas y milicias aliadas, habían ido ganando cada vez más territorio en un enclave montañoso de difícil acceso, plagado de recursos naturales, en medio de la región de los Grandes Lagos africanos. A menudo las hostilidades se aproximaron a zonas residenciales como campos de desplazados y núcleos urbanos. Desde MSF hicimos numerosos llamamientos a la protección de la población civil. Poco después, los Kivus y amplias partes de RDC se vieron afectados por otra amenaza: la propagación exponencial de casos de mpox, la antes conocida como viruela del mono.

Junio: La guerra en Sudán ha provocado la mayor crisis de desplazamiento del planeta: en junio de 2024 más de once millones de personas habían tenido ya que abandonar sus hogares. La mayoría buscaron refugio en otros puntos del país pero muchos otros lo hicieron fuera. En junio se cumplía además un año de las primeras llegadas masivas de refugiados y retornados a países vecinos como Sudán del Sur y Chad. Os comparto una pieza en primera persona de nuestra coordinadora en uno de los campos de refugiados en Chad, Myriam Laaroussi. A finales de mes aprobé el título B2 de euskera, la lengua de la tierra en que nací y cuyo aprendizaje pude retomar a finales de 2022 en la Escuela Oficial de Idiomas de Barcelona de la mano de Eñaut, un entusiasta profesor.

Foto: Metche – Chad / Finbarr O’Reilly

Julio: Por primera vez desde que había marchado, regresé a Nairobi, ciudad en la que viví casi cuatro años entre 2018 y 2022. Lo hice por trabajo a finales de junio y pese a que solo fue poco más de una semana tuve oportunidad de reencontrarme con muchos amigos y compañeros. En julio hallé descanso vacacional en Noja, junto al Cantábrico, y de visita en los pueblos de mis padres, Grijalba y Valmartino, en Burgos y León respectivamente. Hacía varios años que no pisaba los pueblos y el aire de las tierras castellano-leoneses, así como reencontrarme con viejos conocidos, me sentó muy bien.

Fotos: Noja, Grijalba, Valmartino, Santoña – España y Nairobi – Kenia / Igor G. Barbero

Foto: Zalingei, Sudán / Juan Carlos Tomasi

Agosto: Se cumplieron 500 días de una guerra civil en Sudán que enfrenta a las fuerzas armadas regulares con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido. Un conflicto brutal, sin líneas rojas (ataques a la población civil y a los hospitales, bloqueos a la ayuda humanitaria…), que ha provocado muchísimo sufrimiento en el tercer país más extenso de África. A nivel profesional gran parte de 2024 lo dediqué a intentar sensibilizar y arrojar luz de mil maneras posibles sobre la crisis sudanesa, tan mayúscula como desatendida mundialmente.

En agosto se produjo un cambio histórico en Bangladesh, una pequeña pero superpoblada nación asiática en la que viví entre 2015 y 2016 y donde ejercí como corresponsal. Revista 5W me sugirió analizar el escenario de incertidumbre que dejaba la caída de la primera ministra Sheikh Hasina tras la que se bautizó como revolución del monzón . Dudé al principio, pero me animé a desempolvar mi agenda de contactos para aportar algunas claves con este reportaje y en el proceso rememoré nostálgico mi etapa periodística en tierras bengalíes.

Septiembre: Con mi pareja nos mudamos a Bogotá y lo hicimos afortunadamente ambos con trabajo después de meses de idas y venidas. En mi caso, dejé de apoyar a la unidad de emergencias y célula de países de África Central de MSF desde Barcelona para unirme al equipo de América Latina (ahora cubro México, Colombia, Panamá y… Mozambique). Retos profesionales distintos, vida nueva en una ciudad enorme, gigantesca… búsqueda de piso, de amigos, más interacción con la familia de Luisa, conocer mejor un país fascinante y diverso, adentrarme en un continente extraño para mí. Tiempos efervescentes, de cambios y movimiento.

Había visitado por primera vez Colombia a finales de 2023, en pleno proceso de recuperación tras el accidente que sufrí. Las experiencias de aquel viaje las reflejé en este post. En estos primeros pasos en el país andino me he animado a compartir un par de entradas más en el blog: Diario del Caribe y El día en que fui barra bogotana, fruto de mi visita a la costa y de mi inmersión en el superclásico del fútbol colombiano. Cuando llegué a Bogotá estaba en marcha una bella exposición fotográfica, «Riografías», que mis compañeros de comunicación habían organizado para explicar cómo las comunidades del Pacífico colombiano sanan las heridas del conflicto armado. Un proyecto interesante y necesario.

Fotos: Bogotá – Colombia / Igor G. Barbero

Foto: Darién – Panamá / Juan Carlos Tomasi

Octubre: Tras seis meses de suspensión por parte de las autoridades panameñas, Médicos Sin Fronteras pudo por fin regresar a prestar atención médico-humanitaria a la selva del Darién, uno de los puntos más peligrosos del corredor migratorio latinoamericano, que fue atravesado por más de medio millón de personas en 2023 y casi 300.000 este año. En Bogotá asistí a la presentación del libro «Darién», de Federico Ríos Escobar, un grande de la fotografía que lleva años documentando la situación en el Tapón. También en octubre se cumplió un año de guerra en Gaza, sin duda un conflicto que será recordado en el futuro como uno de los periodos más oscuros de nuestra historia, en el que todas las convenciones internacionales, con el derecho internacional humanitario a la cabeza, fueron pisoteadas sin escrúpulos. Aunque no he cubierto de cerca este contexto, la guerra de Gaza nos ha marcado mucho a todos de una manera u otra.

Noviembre: Se produjo la victoria de Trump en EEUU, en una de las últimas citas electorales de un año cargado de comicios clave (Venezuela, Parlamento europeo, Catalunya, México, la India y un largo etcétera). El dossier migratorio estuvo muy presente en la campaña estadounidense y el presidente electo ha amenazado con deportaciones masivas a México, país de origen, tránsito, destino y retorno para migrantes, y uno de los contextos que cubro actualmente. En las última semanas hemos visto un significativo aumento de las caravanas migrantes, que son un intento por parte de las personas en movimiento de buscar protección ante las múltiples formas de violencia que sufren a cargo del crimen organizado y otros actores armados. Migrantes que huyen de crisis sin final cercano como la de Venezuela o la de Haití, de la violencia en Centroamérica, y que cruzan incluso el Atlántico desde puntos tan lejanos como China o Senegal. Todos convergen tras complicadas travesías en México, donde caen en el limbo, asfixiados por una violencia extrema, estrategias de desgaste y un rompecabezas burocrático para solicitar asilo tanto en México como en EEUU. Recomiendo sumergirse en este especial, «Futuros en tránsito», que mis compañeros Guillermo Algar y Sara de la Rubia ayudaron a hacer al periodista de RNE Santiago Barnuevo.

Foto: Juchitán – México / Adri Salido

Diciembre: Se proyectó por primera vez en Barcelona (por suerte estaba de visita por trabajo) el documental «Vimos el fuego» dirigido por mi compañero Santiago D. Risco (en la foto de la derecha) y producido por la buena amiga Sonsoles Galindo, que yo ayudé a coordinar y que recoge el día a día de una familia desplazada por el conflicto que desde hace siete años sacude a la provincia de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique. A mediados de mes un potente ciclón impactó en varias partes del norte mozambiqueño, especialmente en Cabo Delgado, añadiendo más problemas a una zona ya muy debilitada por la violencia y en un momento en el que el país sufre además una profunda crisis política. MSF lanzó una respuesta de emergencia dado que el débil sistema de salud se vio aun más afectado.

En Revista 5W produjeron un podcast centrado en las inundaciones. Al calor de la muerte y destrucción causada por la Dana en Valencia se animaron a explorar la situación en otros contextos que sufrieron el golpe de este desastre natural en el pasado en un mundo donde la crisis climática hace que veamos fenómenos cada vez más extremos y frecuentes. A mí me invitaron a recordar mi experiencia como reportero de EFE en Pakistán en 2010. Aquel año más de veinte millones de personas y un quinto del territorio se vieron afectados por unas inundaciones descritas en su momento como «un tsunami a cámara lenta» que devastó el país de norte a sur.

¡Feliz 2025! ¡Salud, paz y periodismo!

Fotos: Cabo Delgado – Mozambique / Marília Gurgel y Barcelona – España / Igor G. Barbero

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